2005-03-31
2005-03-29
LA MUERTE DEL SONETO
Estas palabras, que me permito reproducir como si se tratase de una colaboración, pertenecen a Carlos E. Hernández "POTE". Gracias.
LA MUERTE DEL SONETO
Sabed que el soneto se suicidó...
no pudo serlo más de tan gastado.
Sabed que se cansó de sus ajustes,
de sus rimas y metros, de su cárcel
Y consumada la muerte de este aire
ya no hay posibilidad alguna de existencia
ni ha lugar el decir endecasílabo...
Fallecida esta forma de cantar,
tampoco se verán alejandrinos
árboles impúdicos de su perder las hojas
construyéndose eternos sus paciencias inciertas.
Sabedlo, sí, sabedlo... es importante
porque detrás de este canto arrasado
Sabed que el soneto se suicidó...
no pudo serlo más de tan gastado.
Sabed que se cansó de sus ajustes,
de sus rimas y metros, de su cárcel
sin remisión posible,
encabalgado a su destino fijo de versos siempre pares.
Y consumada la muerte de este aire
ya no hay posibilidad alguna de existencia
ni ha lugar el decir endecasílabo...
Fallecida esta forma de cantar,
tampoco se verán alejandrinos
árboles impúdicos de su perder las hojas
construyéndose eternos sus paciencias inciertas.
Sabedlo, sí, sabedlo... es importante
porque detrás de este canto arrasado
seguirá todo canto
aburrido de ser siempre lo mismo y seguiremos todos
cual sonetos acaso mal paridos hasta al final morir
siendo ruido abandonado a la nada. Carlos E. Hernández
"POTE"
"POTE"
2005-03-28
2005-03-22
2005-03-20
Origen
Siento que, ahora, más necesario es el recuerdo y que regresar al pasado es recuperar la inocencia. Por esa razón considero imprescindible dejar escritas estas palabras de Garcilaso de la Vega.
Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por dó me han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;
mas cuando del camino estó olvidado,
a tanto mal no sé por dó he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar conmigo mi cuidado.
Yo acabaré, que me entregué sin arte
a quien sabrá perderme y acabarme
si quisiere, y aún sabrá querello;
que pues mi volundad puede matarme,
la suya, que no es tanto de mi parte,
pudiendo, ¿qué hará sino hacello?
y a ver los pasos por dó me han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;
mas cuando del camino estó olvidado,
a tanto mal no sé por dó he venido;
sé que me acabo, y más he yo sentido
ver acabar conmigo mi cuidado.
Yo acabaré, que me entregué sin arte
a quien sabrá perderme y acabarme
si quisiere, y aún sabrá querello;
que pues mi volundad puede matarme,
la suya, que no es tanto de mi parte,
pudiendo, ¿qué hará sino hacello?
2005-03-19
Cántico espiritual VI
Otras veces he escrito aquí sólo para que tú leyeras mis palabras, mas no ahora.
Ahora tengo que escribir estas palabras -que copio de Novalis- porque necesito sentir cercana la Pasión de Cristo.
Ahora tengo que escribir estas palabras -que copio de Novalis- porque necesito sentir cercana la Pasión de Cristo.
Si todos te abandonan
yo, Señor, te soy fiel;
no digan que en la tierra
murió la gratitud,
Por mí tú padeciste
y moriste en la Cruz,
y yo te doy por siempre,
feliz, mi corazón.
Derramo amargo llanto
por tu muerte y pensando
en tantos de los tuyos
que se olvidan de ti.
Sólo amor te movía
a hacernos tanto bien,
pero tu voz se pierde
y nadie piensa en ti.
Estás a nuestro lado
con tu constante amor
y aunque nadie te quede
Tú sigues siendo fiel;
mas ya verán los hombres
que al fin triunfa el amor,
y llorando como niños
en tus santas rodillas
refugio buscarán.
Pues que yo te he encontrado
no te alejes de mí,
deja que fervoroso
viva cerca de ti.
Un día mis hermanos
mirarán hacia el cielo
y del amor vencidos
sobre tu dulce pecho
se dejarán caer.
yo, Señor, te soy fiel;
no digan que en la tierra
murió la gratitud,
Por mí tú padeciste
y moriste en la Cruz,
y yo te doy por siempre,
feliz, mi corazón.
Derramo amargo llanto
por tu muerte y pensando
en tantos de los tuyos
que se olvidan de ti.
Sólo amor te movía
a hacernos tanto bien,
pero tu voz se pierde
y nadie piensa en ti.
Estás a nuestro lado
con tu constante amor
y aunque nadie te quede
Tú sigues siendo fiel;
mas ya verán los hombres
que al fin triunfa el amor,
y llorando como niños
en tus santas rodillas
refugio buscarán.
Pues que yo te he encontrado
no te alejes de mí,
deja que fervoroso
viva cerca de ti.
Un día mis hermanos
mirarán hacia el cielo
y del amor vencidos
sobre tu dulce pecho
se dejarán caer.
Cántico espiritual VI, Novalis
Salamanca

Sirva esta estampa, obtenida en las calles de Salamanca, como homenaje a los mimos callejeros que tan esforzadamente ofrecen su gesto anónimo en las calles de nuestras ciudades.
En el mejor de los casos, unas monedas recompensan la ilusión de su trabajo, pero muchas veces es nuestra indiferencia, nuestra incomprensión hacia su arte, todo el reconocimiento que reciben.
Y ¡es tanta la pasión que proponen en su interpretación de la vida en cualquier acera!
Gracias a vuestro gesto inmóvil, las urbes donde nos encontramos desorientados por el fragor cotidiano, se transforman en un remanso de tranquilidad y calma que tan injustamente reconocemos.

Sirva esta estampa, obtenida en las calles de Salamanca, como homenaje a los mimos callejeros que tan esforzadamente ofrecen su gesto anónimo en las calles de nuestras ciudades.
En el mejor de los casos, unas monedas recompensan la ilusión de su trabajo, pero muchas veces es nuestra indiferencia, nuestra incomprensión hacia su arte, todo el reconocimiento que reciben.
Y ¡es tanta la pasión que proponen en su interpretación de la vida en cualquier acera!
Gracias a vuestro gesto inmóvil, las urbes donde nos encontramos desorientados por el fragor cotidiano, se transforman en un remanso de tranquilidad y calma que tan injustamente reconocemos.
1ªP. Capítulo V. Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero.
Viendo, pues, que, en efeto, no podía menearse, acordó de acogerse a su ordinario remedio...
Y hasta aquí, amigos, he encaminado vuestra búsqueda de la lectura de El ingenioso hidalgo D. Quijote de La Mancha. Ahora ya conocéis el enlace para continuar la reposada lectura de la maravillosa narración de las andanzas, aventuras y desdichas, de nuestro insigne caballero.
http://cvc.cervantes.es/obref/quijote/indice.htm
2005-03-18
También para ti, tiene este cuaderno sus páginas abiertas
Digo en la presentación -y he repetido en otras ocasiones- que este cuaderno quería contar con los comentarios de quienes lo visitan, aunque finalmente la mayoría de mis reseñas no admiten vuestra participación. Consideré que las imágenes no iban a incitar el comentario, mas he comprobado por vuestros correos que, en ocasiones y de forma involuntaria, he impedido ese fructífero intercambio de ideas, de opiniones, de sugerencias...
Por eso me propongo rectificar y dejo la posibilidad ahora a vuestra participación activa.
Encontraréis al pie de cada propuesta mía un enlace a los comentarios, si sois los primeros en escribirlos, evidentemente, el contador será nulo. Además, podéis identificaros o aparecer bajo el anonimato.
Un saludo a todos y gracias.
Por eso me propongo rectificar y dejo la posibilidad ahora a vuestra participación activa.
Encontraréis al pie de cada propuesta mía un enlace a los comentarios, si sois los primeros en escribirlos, evidentemente, el contador será nulo. Además, podéis identificaros o aparecer bajo el anonimato.
Un saludo a todos y gracias.
1ªP. Capítulo IV. De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta .
La del alba sería...
2005-03-17
1ªP. Capítulo III. Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero.
Y, así, fatigado deste pensamiento, abrevió su venteril y limitada cena; la cual acabada, llamó al ventero y, encerrándose con él en la caballeriza, se hincó de rodillas ante él...
Capítulo II. Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote
Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar más tiempo a poner en efeto su pensamiento,
2005-03-16
2005-03-15
Una explicación a modo de disculpa
La mayoría de las imágenes, a pesar de lo expuesto en mi presentación, no admiten comentario.
Al principio planteé ese cuaderno como una especie de foro, de intercambio de ideas. Creía que iba a tener más creatividad.
Después comprendí lo difícil que resultaba plasmar con palabras las cosas que quería decir y decidí hacerlo con imágenes.
Si eran más o menos "contestables" -rebatibles- los argumentos que yo pudiera poner, no había objeción a permitir los comentarios, pero ante las imágenes que mostraban una visión sugerente de la realidad no consideré que fuera a provocar reacciones en quienes se acercaran a esas páginas.
Sin embargo, hoy precisamente puedes comprobar que he cambiado de opinión y dejo un hueco para los comentarios. Hoy, sin imágenes.